hugofilippe.com

Logo de Hugo Filippe, psicólogo psicoterapeuta y terapia online

Codependencia de pareja: cómo dejar de ser codependiente

  • La codependencia de pareja es un vínculo disfuncional en el que un miembro se ve atrapado en ayudar y rescatar al otro, dependiente de él/ella.
  • Puede ocurrir en cualquier tipo de relación, pero puede ser altamente dañina en pareja.
  • ¿Cómo saber si estás en una relación codependiente? Sigue leyendo para aprender a identificarlo, a conocer sus causas y cómo comenzar a dejar de ser codependiente.

Nuestras relaciones nos influyen profundamente

La necesidad de vínculos emocionales nos influye desde la tierna infancia. Los niños buscan vivamente la aprobación, el cariño y la valoración de sus padres o cuidadores, y se esfuerzan por evitar perderlo.

No es algo único de la infancia o adolescencia: en el fondo nos acompaña toda la vida. Solo hay que ver el sufrimiento que produce la falta de respuesta emocional dentro de una pareja, o ser rechazados.

En la infancia, se «metaboliza» la forma de relacionarse que tienen con el entorno familiar. Esas experiencias construyen esquemas mentales sobre uno mismo y los demás. Algo así como un «mapa mental de la geografía de las relaciones«.

Ese «mapa» dirige a algunas personas a convertirse en «ángeles salvadores«. Impulsados a cuidar, se someten a necesidades ajenas sin poner límites, formando relaciones de dependencia mutua.

¿Qué significa codependencia emocional?

La Codependencia emocional es un tipo de relación de dependencia interpersonal. Dentro de ella existen dos roles opuestos: uno caracterizado por una excesiva preocupación y cuidado compulsivo, y otra que es cuidada.

Esta última suele padecer dificultades que limitan su propio bienestar psicológico, emocional, físico, laboral, financiero o/y social.

Por ejemplo, alguien adicto a las drogas, una persona psicológicamente inmadura y desadaptada, o alguien con una enfermedad o trastorno mental limitante.

Se trata de una patología del vínculo. En la codependencia de pareja, se mantiene una relación disfuncional y asimétrica.

Las encontramos en todo tipo de relaciones: familiares, laborales, amistades, comunitarias, y especialmente, en las relaciones de pareja.

Un patrón de relación disfuncional en el que un individuo es psicológicamente dependiente (o controlado por) una persona que tiene una condición patológica (p. ej., alcohol, ludopatía, trastornos mentales).

Asociación de Psicología Americana

¿Qué es ser codependiente?

La persona codependiente es aquella que mantiene la relación circular, enredándose con alguien que necesita ser cuidado. Generalmente, soportan un vínculo unilateral, emocionalmente desgastante y/o abusivo.

El codependiente, se sacrifica, es quien «da», y se obsesiona con rescatar y proteger al Otro. Se angustia deja de ser necesario para el que «toma». Es decir, “necesita ser necesitada”.

Esto va más allá del altruismo o ser buena persona: existen rasgos y procesos inconscientes que crean ese vínculo dañino.

Codependencia como adicción

Algunos autores afirman que la relación de codependencia es como una adicción hacia una persona con problemas. Comparten características comunes con las adicciones hacia sustancias:

  • pensamientos obsesivos,

  • patrones compulsivos,

  • la pérdida de control del comportamiento,

  • y tendencia al autoengaño.

¿La codependencia es una enfermedad?

No es una enfermedad, ni un trastorno mental diagnosticable. Pero, el codependiente podría considerarse un subtipo de Trastorno dependiente de la personalidad (DSM-V, CIE-10).

En la codependencia de pareja, el dependiente tiene una falta de autonomía, necesita manifiestamente a alguien que asuma las riendas de su vida. El codependiente asume el rescate desde sus necesidades afectivas encubiertas. Son dos caras de la misma moneda.

Codependencia de pareja: como dejar de ser codependiente, chico alcohólico dependiente de su pareja
Timur Weber en Pexels

Diferencia entre dependencia y codependencia

Es importante aclarar que no son sinónimos.

La palabra «Codependencia» tiene menor difusión que la “dependencia emocional”, pero suele solaparse erróneamente.

Proviene del ámbito de terapias grupales para alcohólicos y drogodependientes. Se utilizaba para describir a la persona —familiar, pareja, amigo— relacionada con un alcohólico o drogadicto, que involuntariamente perpetúa el problema, facilitando que se mantenga la adicción.

Esto ocurre por el deseo de rescatar al adicto, de no perderle, y la necesidad de ocultar el problema por culpa y vergüenza.

En la codependencia de pareja, el cónyuge puede padecer:

  • Adicciones (a sustancias, como el alcohol u otras drogas, o dependencias comportamentales como la ludopatía).

  • Trastornos mentales (depresión severa, anorexia, bulimia, esquizofrenia, autismo, bipolaridad).

  • Trastornos de personalidad (Límite, Dependiente, Narcisista).

  • Rasgos de carácter disfuncionales (falta de control de impulsos, inmadurez psicológica, rasgos antisociales).

  • Enfermedades crónicas (cáncer, esclerosis múltiple, demencias, etc.). También en el ámbito profesional de la salud, a veces el cuidado de un paciente adquiere estos rasgos patológicos.

Características del codependiente

  1. Tendencia a asumir de un rol de salvador, dejando de lado sus propias necesidades. Se enreda progresivamente en los problemas del Otro — con rol de rescatado/víctima—.
  2. Dificultades para poner límites en sus relaciones. Pueden llegar a normalizar o aceptar conductas abusivas —como el maltrato físico y/o psicológico—.
  3. Propensión a defensas psicológicas que llevan a negar, ignorar, relativizar los problemas, a evitar la confrontación y reprimir las emociones difíciles.
  4. Implicación en la relación a costa de la propia salud. Aparecen cuadros clínicos como episodios depresivos, trastornos de ansiedad, abuso de sustancias, y otras enfermedades médicas relacionadas con el estrés.
  5. Sensibilidad elevada ante el sufrimiento ajeno, intensa lástima, sentimientos de culpa por no intervenir, compulsión a reparar.
  6. Rasgos neuróticos, como fragilidad psicológica, dependencia relacional, rasgos obsesivos de personalidad, o inestabilidad emocional, sentimiento persistente de vacío y soledad, temor al abandono…
  7. Problemas de autoestima, necesidad de reconocimiento externo, un sentimiento de identidad difuso.
  8. Propensión al aislamiento, absorción atencional por los problemas de la pareja o familiar.

Causas de la codependencia emocional

 

¿Qué busca el codependiente con su constante ayuda, su preocupación obsesiva y necesidad de control?

Establece una relación asimétrica de salvador-víctima que refuerza una dependencia mutua. Inconscientemente, es motivado a mantener un patrón que asegura el vínculo que necesita.

El codependiente excluye sus propias necesidades para adaptarse patológicamente al Otro. El coste es que su identidad e independencia se diluye, pero aleja el temor a la pérdida y soledad.

Por ello, suele existir una historia del mismo patrón: personas problemáticas.

El origen proviene de experiencias y carencias emocionales durante la infancia, que se arrastran hasta la etapa adulta. Repiten patrones que les permitieron adaptarse, para sentirse aceptados y queridos, o evitar el rechazo y abandono. Su empatía se desajustó, volviéndose hipersensibles hacia el otro, y se fueron desconectando de sí mismos para estar volcados en los demás.

Ejemplos de codependencia familiar que la fomentan

  • Hijos se ven forzados a invertir los papeles y cuidar a sus padres con problemas como alcoholismo, enfermedades, depresiones clínicas, adicciones…
  • Niños que perciben desinterés o frialdad en sus cuidadores, y se esfuerzan por ser correspondidos, evitar rechazo o abandono.
  • Aprender a someterse hacia figuras agresivas o abusivas por temor a su respuesta.
  • Observando roles de dependencia en el entorno familiar. Por ejemplo, la madre abnegada que todo lo aguanta por su marido y familia.

Codependencia como mecanismo de defensa

La Formación reactiva en el psicoanálisis consiste en comportamientos, pensamientos o actitudes en la dirección opuesta a un deseo reprimido. El codependiente reacciona contra sus carencias afectivas, con el objetivo de protegerse de la angustia que le produce.

Ejemplos de codependencia de pareja

La codependencia de pareja es como una cárcel de amor tóxico.

El tipo más común, es cuidar a un/a compañero/a con dependencia de alcohol, a drogas como la cocaína y cannabiáceos, la comida, el sexo o el juego. El amor se confunde con auto-sacrificio, y facilita que aparezca abuso psicológico, emocional, físico o sexual.

En la codependencia de las parejas disfuncionales, no se reconoce plenamente que existen problemas. No hablan de ellos ni los confrontan. Como resultado, aprenden a reprimir emociones y a ignorar sus necesidades.

Se acostumbran a sobrevivir. Pueden llegar al punto de no hablar, no tocarse, ni discutir. El crecimiento de la relación se inhibe completamente.

La codependencia más destructiva

En ciertos casos se vuelve muy patológico para ambas partes:

  • Tienden al autoengaño y la distorsión extrema con tal de mantener la relación. Aparecen estados disociativos.
  • Cuando las expectativas no se cumplen —tiene una recaída, no cumple con lo prometido— aparece un intenso enfado, ansiedad, e indefensión en el codependiente
  • El codependiente mantiene la esperanza que todo saldrá bien y mejorará. Niega u olvida evidencias en contra, o las encubre.
  • Se convencen de que será la última vez que recaiga o reaccione abusivamente.
  • Pueden vigilarse y controlar al otro obsesivamente, y tender a los celos patológicos.
  • Se traspasan límites y aparecen los abusos de todo tipo, desde psicológicos a violencia física, frecuentemente.

Algunos casos son particularmente nocivos:

  • Politoxicomanía, que requiere tratamiento de desintoxicación.
  • Dependencia combinada con otros trastornos mentales —Patología Dual—. 
  • Trastorno límite/borderline de la personalidad (TLP) o el Trastorno Narcisista de la personalidad. Ambos desembocan en una espiral de perturbación emocional 

En casos de personalidades narcisistas, el codependiente es el espectador atento y sumiso que rellena los huecos en su autoestima. Egoístas y carentes de empatía, someten y manipulan a la pareja para conseguir lo que quieren.

Escapando de la jaula de amor: como dejar de depender

    1. Tomar conciencia y comprender el origen de este estilo de relación, es la clave para resolver el problema. Aprende todo lo que puedas para tener herramientas de reflexión.
    2. Entrar en contacto con las emociones y necesidades reprimidas
    3. Poner límites y defender tus necesidades legítimas en relación. Aunque asuste, es la única forma de que la relación se transforme y ayude a la persona dependiente a buscar ayuda por cambiar.
    4. Fortalecer la autoestima y la identidad. Cuando el amor, el respeto y el cuidado se dirige hacia uno mismo, las relaciones con los demás también cambian.
    5. Aprender a regular las emociones para no ser secuestrado/a por ellas. Sobre todo las vinculadas a la ansiedad, la lástima, el abandono y la soledad.
    6. Si en la relación actual u otras, no se respetan los límites, pactos y negociaciones, debes de estar dispuesta/o a terminar la relación.
    7. Comenzar a construir relaciones sanas de interdependencia, con mutuo respeto y cuidado simétrico.
    8. Apoyarse en personas de confianza y fortalecer la red de soporte social (familia, amigos).
    9. Potenciar habilidades relacionales y asertivas.

Terapia psicológica para la codependencia

Los 9 puntos anteriores se pueden trabajar efectivamente en una psicoterapia psicoanalítica, enfocando la relación con el terapeuta en construir un bienestar individual y una identidad propia donde se establezcan límites personales.

Debido a que la codependencia generalmente tiene sus raíces en la infancia de una persona, el tratamiento implica la exploración de las relaciones en la infancia y su vínculo con los patrones actuales

También se centra en ayudar a ponerse en contacto con los sentimientos que han sido «enterrados». El codependiente se redescubre a sí mismo, fuera de la distorsión de la relación, y se fortalece su autonomía.

 

Referencias bibliográficas


Dear, G. E., Roberts, C. M., & Lange, L. (2004). Defining codependency: An analysis of published definitions. In S. Shohov (Ed.), Advances in Psychology Research (Vol. 34, pp. 63–79). Nova Science Publishers.

Mansilla Izquierdo, F. (2001) Codependencia y psicoterapia interpersonal. Rev. Asoc. Española Neuropsiquiatría, 80, 9–35.

Mulry, J. T. (1987). Codependency: a family addiction. American Family Physician, 35(4), 215–219.

Hugo Filippe
Hugo Filippe
Licenciado en Psicología (Univ. Complutense de Madrid). Especialista en Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica (Univ. Pontificia de Comillas). Sociedad Forum de Psicoterapia. Emprendedor digital, fundador de ElementalPsychology. Espíritu aventurero, apasionado de la mente humana. Más sobre mi.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *