Narcisista maligno: qué es, señales y cómo protegerte [Guia 2026]

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TL;DR — Resumen:
El narcisismo maligno es un patrón de personalidad que combina grandiosidad, falta de empatía, manipulación sistemática, rasgos antisociales y crueldad emocional. No constituye un diagnóstico oficial, pero sí un constructo clínico reconocido para identificar perfiles de alto riesgo relacional. Puede aparecer en pareja, familia o trabajo. Sus efectos incluyen confusión, culpa, ansiedad y vínculo traumático. Esta guía explica cómo reconocerlo, comprender su impacto y protegerte.

Consulta un psicólogo especialista en narcisismo
(Última actualización: 17 de enero de 2026)

Qué es un narcisista maligno: definición clínica

El concepto de narcisismo maligno fue introducido por Otto Kernberg en 1984 para describir una forma particularmente grave de patología narcisista. Se trata de un síndrome que integra rasgos narcisistas junto con componentes antisociales, sádicos y paranoides, configurando perfiles de alto riesgo relacional.

¿Es un diagnóstico oficial?

No. El narcisismo maligno no aparece como categoría independiente en el DSM-5-TR ni en la CIE-11. Sin embargo, el Modelo Alternativo del DSM-5 (Sección III) lo menciona explícitamente como ejemplo de trastorno narcisista de personalidad con rasgos antisociales adicionales. Esto significa que, aunque no sea un diagnóstico formal, el concepto tiene reconocimiento clínico y resulta útil para identificar patrones relacionales de especial gravedad.

Kernberg situó el narcisismo maligno en un espectro de severidad: más grave y destructivo que el narcisismo convencional, pero con cierta capacidad de vinculación e internalización moral que lo diferencia de la psicopatía pura. Esta distinción tiene implicaciones prácticas: el narcisista maligno puede mantener lealtades selectivas y relaciones estables con ciertas personas, lo que hace más difícil reconocer el patrón para quienes están fuera de su círculo de control.

Relación con otros conceptos

El narcisismo maligno comparte características con la llamada «tétrada oscura» de la psicología de la personalidad (narcisismo, psicopatía, maquiavelismo y sadismo). Sin embargo, el concepto de Kernberg tiene un origen clínico psicodinámico diferente y se centra en la estructura de personalidad y el funcionamiento relacional, no solo en rasgos aislados. Para quien convive con este perfil, lo relevante no es la etiqueta teórica, sino el patrón de conductas y su impacto.

Los 4 componentes del narcisismo maligno según Kernberg

Lo que distingue al narcisismo maligno no es un único rasgo extremo, sino la combinación integrada de cuatro elementos que se potencian mutuamente:

1. Narcisismo nuclear (trastorno narcisista de personalidad)

En la base está el patrón narcisista tal como lo definen los manuales diagnósticos: grandiosidad persistente (en fantasía o conducta), necesidad constante de admiración y dificultades significativas para empatizar.

Cómo se manifiesta:

  • Sentido inflado de la propia importancia sin logros que lo justifiquen
  • Expectativa de trato especial y privilegiado
  • Fantasías de éxito, poder, brillantez o amor ideal ilimitados
  • Creencia de ser «especial» y solo comprensible por otras personas especiales
  • Explotación de las relaciones para beneficio propio

2. Conducta antisocial

A diferencia del narcisismo convencional, aquí aparecen comportamientos que vulneran derechos ajenos o normas sociales de forma consistente.

Cómo se manifiesta:

  • Mentira instrumental y sistemática
  • Incumplimiento de compromisos cuando dejan de ser convenientes
  • Explotación deliberada sin remordimiento
  • Irresponsabilidad persistente
  • Ausencia de culpa genuina por el daño causado

3. Sadismo egosintónico

Este componente distingue especialmente al narcisismo maligno. La persona no solo causa daño: no rechaza internamente su propia agresividad. Puede experimentar satisfacción al dañar o, como mínimo, indiferencia ante el sufrimiento que provoca.

Cómo se manifiesta:

  • Crueldad emocional deliberada
  • Humillaciones que van más allá de la «simple» insensibilidad
  • Disfrute observable al ver al otro sufrir, confundirse o debilitarse
  • Castigos desproporcionados ante desafíos mínimos a su autoridad
  • La agresividad se integra en su autoimagen como señal de fortaleza

4. Orientación paranoide

El narcisista maligno percibe el mundo como un lugar hostil donde los demás son amenazas potenciales, competidores o instrumentos. Esta desconfianza generalizada alimenta su necesidad de control.

Cómo se manifiesta:

  • Suspicacia constante sobre las intenciones de otros
  • Interpretación maliciosa de acciones neutras
  • Celos intensos y vigilancia
  • Sensación de estar siendo atacado o traicionado
  • Necesidad de «adelantarse» a supuestas agresiones

Diferencia entre narcisista y narcisista maligno

En una relación con narcisismo patológico convencional puedes sentirte ignorado, instrumentalizado, poco importante, y puede existir alguna forma de abuso psicológico. Es doloroso, pero el daño suele ser un efecto secundario de su tendencia a ser explotador y la búsqueda de sentirse superior.

En una relación con narcisismo maligno, además puedes sentir que pierdes el contacto con tu propia realidad. La manipulación es sistemática, el control es un fin en sí mismo, y la crueldad puede aparecer no como reacción sino como modo habitual de relación.

Aspecto Narcisismo convencional Narcisismo maligno
Motivación Admiración, reconocimiento Admiración, poder y control
Daño Colateral Puede resultar intencional
Empatía Limitada Ausente
Culpa Ocasional Inexistente
Impacto en la víctima Desvalorización Confusión, miedo, atrapamiento

Señales de alerta y tácticas de manipulación

Las siguientes señales no constituyen un diagnóstico, pero pueden ayudarte a identificar patrones que requieren atención. Cuantas más se acumulen, mayor es la necesidad de protección y apoyo profesional.

Gaslighting: la manipulación de tu realidad

El gaslighting es una forma de manipulación psicológica especialmente dañina en la que la otra persona niega hechos, distorsiona conversaciones o te atribuye inestabilidad emocional para que dudes de tu propia percepción.

Frases típicas del gaslighting:

  • «Eso nunca pasó, te lo estás inventando»
  • «Estás loca/o, eso no es lo que dije»
  • «Siempre exageras todo»
  • «Nadie más ve las cosas como tú»
  • «Tienes un problema, deberías buscar ayuda»

Investigaciones recientes han documentado que el gaslighting sostenido se asocia con síntomas de ansiedad, depresión, erosión de la autoestima y, en casos prolongados, síntomas compatibles con estrés postraumático. Lo más insidioso es que ataca precisamente tu capacidad de confiar en tu propio juicio, lo que te hace más vulnerable a aceptar maltrato sin reconocerlo como tal.

Ciclos de idealización y devaluación

Love bombing: Al inicio de la relación (o tras una crisis), aparece una idealización intensa: atención constante, declaraciones prematuras de amor, sensación de haber encontrado a tu «alma gemela». Todo avanza muy rápido.

Devaluación: Gradualmente o de forma abrupta, aparecen críticas, frialdad, desprecio, comparaciones hirientes. La persona maravillosa del inicio desaparece.

Reconciliación: Tras el conflicto, pueden aparecer disculpas, promesas de cambio, un retorno temporal a la fase de idealización… hasta que el ciclo se repite.

Otras tácticas de manipulación frecuentes

  • Triangulación: Implica a terceras personas (ex parejas, amistades, familia) para generar celos, inseguridad o competencia
  • Victimismo estratégico: Se presenta como incomprendido o maltratado para evitar responsabilidad y generar culpa en ti
  • Proyección: Te acusa de exactamente lo que él/ella hace (mentir, manipular, ser egoísta)
  • Castigo y recompensa intermitente: Alterna afecto con retirada para condicionarte emocionalmente

Control y dominación

  • Aislamiento progresivo: Cuestiona a tus amistades y familia, genera conflictos para que te alejes de tu red de apoyo
  • Control económico: Limita tu acceso a dinero, te hace dependiente, controla tus gastos
  • Vigilancia: Revisa tu móvil, controla tus horarios, exige saber dónde estás y con quién
  • Control de imagen: Te presiona sobre cómo vestir, actuar, qué contar a otros

Crueldad emocional

  • Minimiza tu dolor sistemáticamente («no es para tanto», «siempre estás igual»)
  • Usa información íntima o vulnerabilidades en tu contra
  • Humilla en privado pero mantiene una imagen encantadora en público
  • Castiga con silencio, retirada de afecto o frialdad calculada

⚠️ Señales de riesgo elevado 

    • Amenazas directas o veladas (hacia ti, hacia sí mismo, hacia otros)
    • Intimidación física aunque no haya golpes
    • Escalada de la agresividad
    • Conductas de acoso o persecución
    • Destrucción de objetos personales
    • Amenazas relacionadas con hijos, trabajo o reputación
    • Control de tu acceso a recursos básicos

Impacto de la presencia de narcisismo maligno en la salud mental de sus relaciones

El abuso psicológico sostenido altera tu sistema nervioso, tu autoestima y tu percepción de la realidad; esto está documentado en la investigación clínica. Veamos acontinuación un resumen de las consecuencias.

Efectos emocionales y cognitivos

  • Ansiedad e hipervigilancia: Tu sistema nervioso se mantiene en alerta constante. Tensión permanente, dificultad para relajarte, sensación de «caminar sobre cáscaras de huevo»
  • Confusión cognitiva: Empiezas a dudar de tu memoria, tus percepciones, incluso tu cordura. «¿Y si realmente soy yo el problema?» es una señal de que la manipulación está funcionando
  • Culpa y vergüenza crónicas: Te sientes responsable de cosas que no hiciste, de sus reacciones, de «no haberlo visto antes»
  • Pérdida de identidad: Sensación de no reconocerte, de haber perdido contacto con quien eras, con tus gustos, opiniones y deseos propios
  • Rumiación: Dar vueltas obsesivamente a conversaciones, buscando entender qué pasó o qué hiciste mal
  • Síntomas depresivos: Tristeza persistente, desesperanza, pérdida de interés en cosas que antes disfrutabas

Efectos físicos

El estrés crónico se somatiza:

  • Insomnio o alteraciones del sueño
  • Tensión muscular, dolores de cabeza
  • Problemas digestivos
  • Fatiga persistente
  • Cambios en el apetito

Efectos relacionales y sociales

  • Aislamiento progresivo de amigos y familia
  • Dificultad para confiar en otros
  • Deterioro del rendimiento laboral o académico
  • Dependencia emocional de la persona que te daña

El vínculo traumático

Investigadores como Dutton y Painter han documentado un fenómeno llamado vínculo traumático (traumatic bonding): un apego paradójico que se forma precisamente por la combinación de abuso intermitente y desequilibrios de poder.

Los ciclos de idealización y devaluación activan el sistema de apego de forma similar a como funciona el refuerzo intermitente en los procesos adictivos. Los momentos buenos, aunque escasos, generan picos intensos de alivio y conexión que refuerzan el enganche.

Esto explica por qué resulta tan difícil salir incluso cuando reconoces el daño. Por ello es importante entender que no es falta de voluntad ni masoquismo, hablamos de un un patrón neurobiológico que se establece precisamente por las características del maltrato.

Por qué cuesta tanto salir de una relación con un narcisista maligno

«Si es tan malo, ¿por qué no cortas relación?»

Esta pregunta, aunque bienintencionada, no tiene en cuenta la complejidad real de estas dinámicas. Salir de una relación de pareja o dejar de hablar a una madre o padre, no es simplemente una decisión racional que se toma y se ejecuta. Veamos algunos factores importantes a continuación

Factores que dificultan la salida:

1. El vínculo traumático

Los momentos buenos —aunque escasos— activan intensamente el sistema de recompensa. La esperanza de que la persona «buena» del inicio vuelva a aparecer mantiene el enganche emocional. El cerebro queda atrapado en un ciclo de búsqueda de esos momentos de alivio.

2. Erosión de la confianza interna

El gaslighting sistemático te deja sin la brújula necesaria para decidir. Si no estás seguro de lo que realmente pasó, si dudas de tu memoria y tu juicio, también dudarás de tu decisión de irte. La manipulación ha cumplido su función.

3. Desgaste psicológico

El estrés crónico agota los recursos cognitivos necesarios para planificar, tomar decisiones y actuar. Cuando llevas meses o años en esta dinámica, tu energía para organizar una salida está severamente reducida.

4. Miedo

  • A las represalias o escalada de violencia
  • A perder estabilidad económica
  • A la soledad
  • A que nadie te crea
  • A las campañas de difamación
  • A perder la custodia de los hijos
  • A que cumpla sus amenazas

5. Factores prácticos reales

  • Hijos en común
  • Dependencia económica
  • Vivienda compartida
  • Aislamiento de la red de apoyo
  • Desconocimiento de recursos disponibles
  • Situación migratoria vinculada a la pareja

6. Esperanza y negación

Aferrarse a la versión ideal del inicio, creer en las promesas de cambio, minimizar los episodios negativos. Es un mecanismo de protección psicológica que, paradójicamente, te mantiene atrapado/a.

Entender estos mecanismos no justifica quedarse. Explica por qué salir requiere apoyo, planificación, tiempo y acompañamiento.

Cómo protegerte si no puedes cortar el contacto

Cuando hay hijos en común, vínculos laborales, dependencia económica o procesos legales, cortar completamente la relación puede no ser posible de inmediato. En estos casos, el objetivo no es «hacerle entrar en razón» —esto rara vez funciona y puede aumentar el riesgo— sino reducir el daño y protegerte mientras planificas.

Estrategias de comunicación

Reduce la información que compartes

Cualquier cosa que reveles sobre tus emociones, planes, miedos o vulnerabilidades puede ser utilizada posteriormente. La comunicación debe ser funcional, centrada en hechos y acuerdos concretos, sin material emocional.

Técnica «piedra gris» (grey rock)

Consiste en responder de forma neutra, sin dar combustible emocional:

  • Respuestas breves y factuales
  • Tono plano, sin reactividad
  • Sin justificaciones ni defensas elaboradas
  • Sin compartir noticias positivas ni negativas sobre tu vida

El objetivo es resultar aburrido/a, poco gratificante como fuente de reacción emocional.

Comunicación por escrito

Siempre que sea posible, comunícate por escrito (email, mensajes). Esto reduce las distorsiones posteriores («yo nunca dije eso») y deja registro de lo acordado.

Establecimiento de límites

Los límites no son negociaciones ni explicaciones. Son declaraciones de lo que vas a hacer o no hacer, sin necesidad de justificación.

Ejemplo de límite efectivo:

«No voy a continuar esta conversación si incluye insultos.» (Y cumplirlo: colgar, salir, dejar de responder)

Ejemplo de lo que NO funciona:

«Por favor, no me insultes porque me hace sentir mal y creo que no es justo…» (Esto es una petición que invita a la manipulación)

Anticipa que tus límites serán puestos a prueba. La respuesta inicial suele ser una escalada: más presión, más manipulación, más castigo emocional. Esto no significa que el límite sea incorrecto; significa que está funcionando y que la otra persona intenta restaurar el control perdido.

Documentación

Si hay riesgo de escalada, acoso o disputas legales futuras:

  • Registra incidentes con fecha, hora y descripción de lo ocurrido
  • Guarda capturas de mensajes y comunicaciones
  • Anota testigos si los hubo
  • Mantén copias en un lugar seguro al que no tenga acceso

Lo que NO funciona

  • ❌ Buscar «la conversación definitiva» que le haga entender el daño
  • ❌ Entrar en debates sobre quién tiene razón (te arrastra a su terreno)
  • ❌ Amenazar con irte sin tener un plan real
  • ❌ Esperar que cambie por amor, por los hijos o porque «en el fondo es buena persona»
  • ❌ Intentar ganar discusiones con lógica y evidencias

Cómo salir de una relación con un narcisista maligno

Salir no es solo «cortar»: es un proceso que implica recuperar seguridad, reconstruir tu red de apoyo y restaurar tu sentido de la realidad. Si hay indicadores de riesgo, prioriza siempre tu integridad física.

Fase 1: Preparación (antes de comunicar tu decisión)

Seguridad práctica:

  • Documentación importante asegurada (DNI, pasaporte, contratos, documentos de los hijos)
  • Acceso a recursos económicos propios (cuenta bancaria, dinero en efectivo)
  • Alojamiento alternativo identificado si fuera necesario
  • Apoyo legal consultado si la situación lo requiere

Seguridad digital:

  • Cambia contraseñas de email, redes sociales, cuentas bancarias
  • Revisa si hay localización activa en tu teléfono
  • Comprueba accesos a cuentas compartidas
  • Considera un teléfono o email alternativo que no conozca

Red de apoyo:

  • Habla con al menos 1-2 personas de confianza sobre lo que ocurre
  • Informa a alguien de tu plan general
  • Identifica a quién podrías acudir en una emergencia

Fase 2: Salida

Cuándo comunicar tu decisión:

  • Cuando tengas el plan preparado, no antes
  • En un momento y lugar donde puedas irte si es necesario
  • Considera si es más seguro comunicarlo en persona, por escrito, o a través de un tercero

Qué esperar:

  • Puede haber una fase de «hoovering» (intentos de recuperarte con promesas, disculpas, declaraciones de amor)
  • Puede haber escalada de agresividad o amenazas
  • Puede haber victimismo intenso («me estás destruyendo»)
  • Puede haber campañas de difamación ante terceros

Anticipar estas reacciones reduce su impacto y te ayuda a mantener el rumbo.

Fase 3: Post-salida

Contacto cero vs. contacto mínimo:

  • Contacto cero: Cuando es posible y seguro, suele ser lo más reparador. Implica eliminar toda comunicación directa e indirecta, incluyendo redes sociales.
  • Contacto mínimo: Si hay hijos o temas legales que requieren comunicación, limita los intercambios a lo estrictamente necesario, por escrito, con reglas claras. Considera usar aplicaciones específicas para comunicación parental o mediación profesional.

Preparación para el «rebote»:

Es muy frecuente que aparezcan intentos de recuperar el control semanas o meses después:

  • Mensajes «casuales» o en fechas señaladas
  • Supuestas emergencias o noticias importantes
  • Apariciones «coincidentes»
  • Contacto a través de terceros
  • Regalos o gestos aparentemente generosos

Esto no son señales de arrepentimiento genuino. Son estrategias para restaurar la dinámica de control.

Fase 4: Recuperación

  • Acompañamiento psicológico especializado en trauma relacional
  • Reconstrucción de la red social
  • Trabajo sobre la autoestima y la identidad
  • Psicoeducación sobre lo vivido
  • Tiempo y paciencia contigo mismo/a

Narcisista maligno en el trabajo

Estos patrones también se manifiestan en contextos laborales, generalmente en posiciones de poder o influencia: jefes, directivos, socios, o compañeros con ascendencia sobre otros.

Señales en el entorno laboral

  • Se atribuye méritos de otros y distribuye culpas selectivamente
  • Humilla o desacredita en público, luego lo niega o minimiza
  • Divide al equipo (triangulación) para mantener el control
  • Exige lealtad absoluta y castiga cualquier discrepancia
  • Usa información confidencial como herramienta de presión
  • Trato radicalmente diferente según la «utilidad» de cada persona
  • Representa una imagen impecable hacia arriba mientras maltrata hacia abajo

Efectos en el equipo

La investigación sobre acoso laboral ha documentado consistentemente la asociación entre estas dinámicas y:

  • Deterioro del clima organizacional
  • Aumento del estrés y burnout
  • Alta rotación de personal
  • Reducción del rendimiento y la creatividad
  • Problemas de salud mental en el equipo

Qué hacer

Protégete:

  • Documenta hechos y comunicaciones de forma sistemática
  • Guarda emails, mensajes, evidencias de tu trabajo
  • Comunica por escrito siempre que sea posible

Busca aliados:

  • Identifica a otras personas afectadas
  • Céntrate en datos objetivos, no en caracterizaciones personales
  • Explora canales internos (RRHH, comité de empresa, superiores de tu jefe)

Evalúa opciones:

  • ¿Hay protección institucional real o solo nominal?
  • ¿El problema es un individuo o una cultura organizacional?
  • ¿Es viable un cambio interno (de departamento, de proyecto)?
  • ¿Es momento de planificar una salida?

Cuida tu salud:

  • Ningún trabajo justifica el deterioro de tu salud mental
  • Si no hay solución interna, prioriza tu bienestar sobre la estabilidad laboral

Puede cambiar un narcisista maligno?

Esta es una de las preguntas más frecuentes, y merece una respuesta honesta.

La respuesta corta

El cambio profundo es teóricamente posible en cualquier persona. Sin embargo, en perfiles con rasgos de personalidad tan arraigados, donde la manipulación, la falta de empatía y el sadismo son egosintónicos (es decir, no generan malestar interno), el cambio genuino es infrecuente.

Qué requeriría un cambio real

  • Motivación genuina: No simplemente evitar consecuencias (que le dejes, perder algo), sino un deseo real de cambiar por razones internas
  • Reconocimiento del daño: Capacidad de ver y asumir el impacto de sus acciones sin minimizar, justificar ni culpar a otros
  • Trabajo terapéutico intenso: Años de terapia especializada con un profesional experimentado en trastornos de personalidad
  • Cambio conductual sostenido: No promesas ni periodos breves de «buen comportamiento», sino modificaciones consistentes durante años

Cambio superficial vs. cambio genuino

Señales de cambio superficial (estratégico):

  • Promesas de cambio después de una crisis o amenaza de pérdida
  • Periodos de «buen comportamiento» que coinciden con el riesgo de consecuencias
  • Disculpas que no van seguidas de modificación conductual sostenida
  • «Cambios» que duran semanas, no años
  • Culpar a otros factores («estaba estresado», «tú me provocaste»)

Señales que indicarían cambio genuino (muy infrecuente):

  • Búsqueda de ayuda profesional por iniciativa propia, no por presión
  • Reconocimiento específico del daño causado sin minimización
  • Aceptación de responsabilidad sin excusas
  • Cambios conductuales consistentes durante años
  • Tolerancia a que no confíes inmediatamente
  • Respeto por tus límites y tu proceso

Lo que necesitas saber

Si estás en una relación abusiva, tu prioridad es tu seguridad y bienestar, no facilitar o esperar el cambio de la otra persona.

Si esa persona inicia un proceso terapéutico genuino, los resultados serán observables a largo plazo. Mientras tanto, necesitas protegerte. El cambio, si ocurre, es responsabilidad de quien tiene el problema, no de quien sufre las consecuencias.

Comprender el perfil no garantiza cambios. Si necesitas acompañamiento profesional, puedes solicitar una consulta con un psicólogo especialista en abuso narcisista
.

Preguntas frecuentes sobre el narcisista maligno

¿Cuáles son las características principales del narcisista maligno?

Según la definición clínica de Kernberg, el narcisismo maligno integra cuatro componentes: narcisismo nuclear (grandiosidad, necesidad de admiración, déficit de empatía), conducta antisocial, sadismo egosintónico (aceptación e incluso disfrute de la propia agresividad) y orientación paranoide. En la práctica, se manifiesta como manipulación sistemática, necesidad de control, crueldad emocional y ausencia de culpa genuina por el daño causado.

¿Qué diferencia hay entre un narcisista y un narcisista maligno?

El narcisismo convencional implica grandiosidad y necesidad de admiración; puedes sentirte ignorado o usado. El narcisismo maligno añade manipulación sistemática, necesidad de control activo, elementos sádicos y paranoides. La diferencia clave está en la intencionalidad: el narcisista convencional daña como efecto secundario de su búsqueda de admiración; el narcisista maligno puede buscar el control y causar daño como objetivos en sí mismos.

¿El narcisismo maligno es un diagnóstico oficial?

Figura como constructo clínico reconocido, aunque no como diagnóstico independiente en los manuales.

¿Por qué es tan difícil salir de estas relaciones?

Por varios factores combinados: el vínculo traumático (un apego paradójico generado por los ciclos de afecto y maltrato), la erosión de la confianza en las propias percepciones debido al gaslighting, el desgaste psicológico que reduce la capacidad de decisión, el miedo a represalias, y factores prácticos como dependencia económica o hijos en común. No es falta de voluntad; es el efecto del abuso.

Referencias bibliográficas

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  • Herman, J. L. (2025). Trauma y recuperación: Las secuelas de la violencia, del maltrato doméstico al terror político (C. Martínez Muñoz, Trad.). Editorial Eleftheria. https://editorialeleftheria.com/producto/trauma-y-recuperacion/
  • ​Lenzenweger, M., Clarkin, J., Caligor, E., Cain, N. y Kernberg, O. (2018). Malignant Narcissism in Relation to Clinical Change in Borderline Personality Disorder: An Exploratory Study. Psychopathology, 51(5), 318–325. DOI: 10.1159/000492228
  • Kernberg, O. F. (1994). La agresión en las perversiones y en los desórdenes de la personalidad (Trad. esp. de Aggression in Personality Disorders and Perversions). Buenos Aires: Paidós.
  • Kernberg, O. F. (2004). Trastornos fronterizos y narcisismo patológico (Trad. esp. de Borderline Conditions and Pathological Narcissism). Paidós.
  • Stern, R. (2007). The gaslight effect: How to spot and survive the hidden manipulation others use to control your life. Harmony

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